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IGNORANCIA DIVINA ¿Es posible que alguien en nuestro tiempo siga condenando la "herejía" de que la tierra es redonda? Aunque parezca increíble la respuesta es afirmativa. Hay quien vive todavía en un mundo anterior a Copérnico y a Galileo Galilei. Uno de los principales eruditos del Islam en Arabia Saudita, Abd Al-Aziz Ibn Baz, sostuvo, en un libro publicado en 1985 que rechazaba la idea de que la tierra es redonda y que ésta gira alrededor del sol. A su juicio, los musulmanes que insisten en creer esas ideas contrarias al Islam son apostatas. Quien hizo esta revelación es el filósofo sirio Sadik al-Azm en un reportaje al diario de Qatar "Al Raya", que fue traducido al inglés por el "Middle East Media Research Institute", un instituto especializado en la traducción de materiales de prensa del mundo árabe e islámico. Sadik al Azm nació en Damasco en 1934 y es profesor emérito de Filosofía Europea de la universidad de la capital siria. Su área principal de especialización es el mundo islámico y su relación con Occidente. Al-Azm obtuvo su doctorado en la Universidad de Yale y comenzó su carrera docente en la Universidad Americana en Beirut. Muchos de sus libros fueron prohibidos en países árabes, a excepción del Líbano. Sin embargo, cuando publicó su libro "Crítica del Pensamiento Religioso" en 1970, fue brevemente encarcelado en Beirut. Es considerado uno de los principales críticos del extinto intelectual árabe-norteamericano Edward Said y su muy publicitada teoría sobre el "Orientalismo". Ganó el Premio Erasmo en el año 2004 junto con otros dos intelectuales árabes y en el año 2005 recibió el título de "Doctor Honoris Causa" de la Universidad de Hamburgo. Al-Azm, quien en su libro "Crítica del pensamiento religioso" denunció un notorio empobrecimiento del pensamiento religioso en el Islam, considera que ahora, casi cuarenta años después de su publicación, ese empobrecimiento ha aumentado y empeorado. La ignorancia de los clérigos de elementales conocimientos científicos llega a lo insólito. El caso de Ibn Baz, para quien todos aquellos que dicen que la tierra es redonda, son apóstatas, lo alarma menos que la ausencia de una reacción clara del "establishment" religioso. Al Azm considera que el gran desastre es que ninguna de las instituciones islámicas líderes como Al Azhar y nadie entre los eruditos religiosos más respetados, de Oriente a Occidente, se atrevió a criticar a Ibn Baz y a denunciar que "vende" superchería como religión. Para él las instituciones islámicas están totalmente anquilosadas, suelen estar al servicio de intereses particulares y están sometidas a la autoridad, cualquiera que ésta sea. Ese vacío permite los avances de la ideología jihadista que propugna la guerra santa contra el mundo no - musulmán como meta esencial. El filósofo sirio opina que la concepción islamista de la "Sharia" (Ley religiosa islámica) implica la implementación de la Ley Marcial. Lo esencial en ella es el cumplimiento de los castigos: azotes, cortes de manos, piernas, cabezas, etc. Pero la ley no es aplicada con el mismo rigor para todos. Los hijos o parientes cercanos de clérigos, altos funcionarios y gobernantes siempre obtienen penas más benignas. Como ejemplo de ignorancia de los clérigos de cuestiones elementales, Al Azm cuenta que leyó algunas de las "fatwas" del líder de la revolución islámica en Irán, Ayatollah Ruhollah Khomeini. En una de ellas presenta el caso de un musulmán que va al espacio en una cápsula espacial. Lo único que le interesa del tema es que en qué dirección va a rezar en el espacio exterior y cómo va a ayunar si permanece allí durante algún tiempo. Por supuesto, Khomeini no sabe que las direcciones son una convención y no existen en la naturaleza. Los clérigos musulmanes, según el intelectual sirio, se oponen a los bebés de probeta, a estudios en el área del código genético y a otros avances de la ciencia moderna. No tienen conocimiento de la naturaleza de las ciencias ni saben cómo trabajan los científicos. En la amplia entrevista del diario de Qatar, Al Azm toca también otros temas, entre ellos el radicalismo islámico. A su juicio la ideología es esencial en los grupos extremistas. Creen que es necesario reimplantar la ley del Islam en los países árabes e islámicos, como en tiempos del Profeta. Luego quieren extender la ley islámica al mundo entero. Para él esa motivación es más importante para ellos que la existencia de bases militares de Inglaterra o de los Estados Unidos en algunos países del mundo árabe. El admite que el fracaso del panarabismo incrementó los sentimientos de humillación y marginación en el mundo árabe lo que generó un vacío que fue llenado por los movimientos islamistas. Pero el intelectual sirio es francamente escéptico respecto al sueño islamista del reestablecimiento del califato. Opina irónicamente que el califato podría volver cuando vuelvan los Borbones o Luis XVI a Francia o cuando los zares regresen al poder en Rusia. Fuente:
La Republica, Uruguay
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